El aprendizaje de una cultura es la tarea esencial que debe emprender toda institución educativa. En el Gimnasio el estudiante aprende el contexto local en relación con lo universal; en este sentido, la educación debe orientar su proceso pedagógico en cada área hacia la mutua relación contexto-Universo.
En cuanto a la cultura el alumno aprende diversos ambientes: la convivencia social, el acatamiento de normas, la economía y su función social, la calidad de vida, la participación social y política, la ciencia, la tecnología, el arte, el hombre como protagonista de la historia, la identidad cultural y la educación ambiental.
Inspirado en las enseñanzas del P. García-Herreros, el Gimnasio incluye estos ambientes dentro del currículo, porque se compromete a encaminar su acción educativa a la formación integral de niños y jóvenes:
• Capaces de entrar en interacción con los demás, estableciendo vínculos de convivencia social tomando como base el respeto por la diferencia e individualidad del otro.
• Que valoran y respetan las diversas normas de convivencia social.
• Que emiten juicios de valor sobre sus propios procesos de desarrollo buscando mejoramiento continuo en su calidad de vida.
• Capaces de tomar decisiones libres, responsables y autónomas.
• Que actúan de manera participativa en la comunidad donde vive a través del servicio social.
• Capaces de analizar alternativas de solución a diferentes problemas.
• Con estructuras de pensamiento que estimulan la investigación.
• Capaces de estructurar y expresar sus ideas de forma clara, precisa y coherente.
• Que se interesan por conocer la realidad social del país y asumen una posición personal responsable frente a ella.
• Que se preparan humana y profesionalmente para trabajar activa y positivamente en la sociedad.
• Leales a sus principios.
• Que desarrollan su capacidad de análisis, síntesis y evaluación dentro de un contexto, como elementos que le permitan interactuar con el mundo tecnológico para enriquecerse y enriquecerlo.
• Creativos en los diferentes campos del saber.
• Motivados hacia la construcción de una sociedad en la que las personas respeten los valores humanos, se comprometan con la preservación de los recursos naturales y ayuden activamente en la creación de ambiente más sanos.
• Que controlan su propia agresividad y contribuyen a la construcción de la paz por medio del diálogo, la escucha, la reflexión sobre los propios actos y la puesta en marcha de acciones concretas.
• Que actúan por motivación propia como ejemplo de liderazgo dentro de su comunidad.
• Que hacen de su vida una expresión de la vivencia de Dios y de manifestarla en su relación preferencial con los pobres.
• Que se reconocen, se aceptan, se aman y se superan como seres singulares, únicos e irrepetibles.
• Que valoran el trabajo como un medio necesario para su realización personal