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Entrevista
Llevo viviendo 11 años dentro del barrio Minuto de Dios y he observado con asombro cambios dentro de la conducta de los habitantes y el incremento de la contaminación a nivel de basuras y ruido de una manera constante, el día de la recolección de las basuras en los conjuntos cerrados desde altas horas de la mañana son sacados de los contenedores y los recicladores comienzan una casería por los elementos reciclables que en la basura se encuentran, derramando el contenido de las canacas y bolsa para husmear en ellas. Al igual en las casas donde sacan la basura en algunos casos sin tomar las medidas de amarrar las bolsas siendo fácil blanco para los perros que tiran todo el contenido, estas conductas y la cercanía con el canal de aguas del Juan Amarrillo son focos de insectos y ratones que nos afectan a todos. Me parece que en nuestra comunidad es importante implementar campañas de reciclaje y de manejo de basuras, en el conjunto donde vivo actualmente se tenía una sitio donde se almacenaba el material reciclable y con las ganancias obtenidas se hacían arreglos locativos a las zonas comunes, pero con gran desinterés los propietarios y habitantes lo mal utilizaban por encontrarse más cerca de los apartamentos depositaban en el basura y desafortunadamente se perdió el espacio para los que si tomábamos en serio la tarea del reciclaje.
Dentro de los salones comunales se ha perdido la llamada hora zanahoria incomodando a los habitantes con el sonido de los equipos hasta altas horas de la noche, sin contar las riñas que dichas reuniones causas entre los asistentes, esta es una conducta que día a día ha venido creciendo y que preocupa a los habitantes del sector, esta proliferación de ruido que además es incrementado en las horas de la noche por el paso vehicular |